DÍA #3
- Sentí un Fuerte respiro en la nuca como agitado, Y a la vez un peso en mi hombro derecho como si alguien se apoyara pidiéndome ayuda. Mi piel se erizo y mi corazón de un momento a
otro empezó a latir como si fuera a reventar me preguntaba quien pudiera haber
sido si Daisy estaba hablando con la señora y el viejo Gilberto estaba en su
cama, en ese momento camine rápido a la habitación donde dormía con Daysi, y me
acosté, cerré los ojos y de nuevo escuche fuertemente en toda la oreja ese
grito desgarrador como si alguien estuviera cayendo de un edificio, o pidiendo
ayuda. Era un grito vació seco y sollozo, de soledad me levante de la cama y corrí hacia el baño a lavarme la cara en ese
momento entro tu tía y le dije "nos vamos de esta vaina mañana" Lo dije un poco fuerte y la señora
Amanda escucho y pude darme cuenta por que estaba saliendo del baño y sus pasos eran fáciles de reconocer, por que usaba sandalias con el tacón pequeñito, se acerco y nos pregunto ¿que sucede hijos?. Le respondí calmado que me
disculpara por gritar, le dije que le estaba contando algo Daisy, sobre algo que le había sucedido a un compañero del trabajo. Ella un poco confusa e insegura movió su
cabeza afirmando que me creía y que no importaba.
Llego el día miércoles y se
volvía a repetir mi rutina "chamo yo como deseaba que
pasaran rápido esos días".
Esa
noche del miércoles me di un baño en mi casa para luego bajar a la casa de los
Cerafines, Daisy si paso todo el día con ellos en la casa limpiando y cocinándoles ya que el compadre Gilberto le pagaba a una señora pero ella abandono la casa por cuestiones personales, la señora Amanda a pesar de su edad y de que aun seguía
dura le costaba cocinar y estar mucho tiempo parada., Daisy me cuenta que antes
de que yo llegara, mientras ella limpiaba la sala la señora Amanda le hablaba
de unos documentos de propiedad, y una caja que estaba escondida en la casa y
que solo Gerardo y ella sabían donde estaba, esa caja contenía cosas muy
importantes y de gran valor, Daisy escuchaba todo mientras se dio cuenta que
algunos cuadros con retratos de virgen estaban volteados en uno de los cuarto,
la señora no le dijo nada y Daisy se asusto un poco ya que lo raro de los
cuadros aparte de que estaban volteados, se veían mojados y manchados con
círculos negros, también escucho unas pisadas en una de las habitaciones de
arriba. Me dice que en ese momento se acordó de mi, y que le provocaba salir corriendo de la casa intento decirle a la señora de nuevo pero ella solo le respondió que debía ser uno de los gatos que se meten por el árbol que
esta cerca de la ventana. Cayo la noche y me toco bajar solo, llegue a la casa
salude a tu tía y a los señores, empezamos hablar de lo que hicimos en el día y
escuchamos un grito al fondo de los cuartos, Daisy y yo corrimos hasta la habitación, era el señor Gilberto su pierna le dolía y estaba un poco hinchada insistimos en llevarlo el hospital pero lo único que decía era ¡¡yo quiero morir aquí!! lo repetía mucho, y por mas que queríamos hacerlo tuvimos que quedarnos quieto y
esperar a que se le pasara el fuerte dolor, su cara estaba como hinchada y sudado por todo el cuerpo. Estaba frió y sus labios resecos, sus ojos estaban rojos y parecía como si se le fuesen a salir, a las 9:30 empezó a llover y
se ha ido la luz, Daisy estaba a mi lado y me me hablo al oído "sape gato", escuchamos que la señora Amanda se paro de su cama donde estaba el señor
Gilberto susurro unas palabras dentro de sus dientes y busco una vela, mientras
se dirigia a la cocina tu tía y yo escuchamos unos fuertes pasos como si fuera
en la habitación de arriba pero se escuchaban como si alguien pidiera ayuda y
golpeara el piso con las manos el señor Gilberto ya dormía y no creo que haya escuchado eran golpes al piso justamente del lado donde estábamos sentados Daisy y yo, lo único que hicimos fue abrazarnos fuertes mientras
escuchábamos nuestros latidos, seguía lloviendo y se escuchaban las centellas
como reventaban con los arboles la madre de mi compadre solo rezaba y nos decía
que no saliéramos del cuarto, que había alguien en casa y que no nos haría
daño, pero no es conveniente que salgamos de la habitación de igual forma yo lo
que pensaba era en tomar a tu tía de la mano y salir corriendo, llego la luz y
logramos acostarnos en nuestra habitación pasamos la noche sin ningún problema
pero "cagados" llego
el jueves y ya estaba un poco alegre porque ya el viernes nos veníamos., Me levante a hacer mis actividades de nuevo y a repetir mi rutina como siempre,
algo que me parecía raro es que nadie se acercaba a esa casa a pesar de que
estaba al rededor de varias, cuando los niños jugaban a la pelota y caía en el
terreno de los Cerafines las madres le gritaban, "hijo no la busques yo te
compro una mañana" era como extraño ¿no?, bueno me fui a cumplir con mis
actividades Daisy subió a la casa y a ver como había pasado la noche Rosmay,
ella se quedaba donde una amiga ya que estaba trabajando en unos
proyectos para la universidad y dejamos que se durmiera en casa de Tania ya que
estudiaban juntas y vivía a cuadras de la casa nuestra, Daisy paso la tarde con
ella y le contó el susto que habíamos pasado ella se angustio un poco y nos
aconsejo que nos vinieramos a la casa, pero Daisy le respondió que solo
quedaban dos días, ese jueves y el viernes. Seguí mi tarde esperando con ansias
el fin de semana, llegue a la casa de los Cerafines y ya Daisy estaba con ellos, el
señor Gilberto tenia ese fuerte dolor de nuevo y estaba acostado en un
mueble en el que solía recostarse siempre a ver la televisión. Seguí insistiendo para llevarlo a el hospital pero solo gritaba con dolor, "yo
quiero morir aquí coño déjenme quieto", No entiendo por que solo decía eso quizás se arrepentía de algo y estaba claro de que ya hora de partir llegaría. Era de noche y tuve la oportunidad de hablar a solas con el señor Gilberto, tuve mucha curiosidad y lo primero en preguntarle era por que respondía eso cuando le decíamos para llevarlo a el hospital, miro en suspenso hacia la puerta y un poco nervioso y me dijo, esta casa tiene muchos secretos Gerardo aun no se ha ido el exige algo, el quiere reclamar algo su hermano. ¿Su hermano?, si el esta muerto pero sigue aquí y sabes ¿donde esta?, ¿en donde?. Arriba en su habitación acostado en su urna y esperando a que le abramos para que tome agua "jajaja", su risa era burlona y decía que todo era su culpa, que el había muerto por su descuido una vez que llegaban de viaje en un barco cuando el niño de 12 años soltó su mano y por un breve descuido el niño resbalo por las baranda del barco y cayo a el mar, justo cuando llegaban a la orilla el señor
Gerardo, se arrojo al agua a rescatarlo pero era muy tarde ya el niño estaba muerto, me quede callado por unos 5 segundos y volví a escuchar de su boca una risa burlona, me dijo que la señora Amanda
estaba muy traumatizada y que aun no lo aceptaba por eso decidió sellar totalmente la urna y la escondió en una habitación, que era la que estaba arriba aveces pasaba mucho tiempo en ese cuarto y siempre llevaba un spray de aroma para tapar el olor a muerto y madera podrida y comida por las termitas y mosquitos llenos de gusanos que buscaban de meterse en la urna. Todo para mi empezó a tener sentido, los pasos con fuerza, los gritos desgarradores, el respiro de desesperación, los golpes en el piso. Mire a la puerta del cuarto donde estaba y la señoras Amanda estaba parada con un rosario en la mano, me dijo ya sabes la verdad ¿quieres visitarlo?, y en ese momento se escucho un grito que arropo la casa por completo pero esta vez era mas fuerte y con llanto escalofriante, los Cerafines solo reían y se burlaban de mi. Desesperado y "cagado" busque a Daiysi que estaba en el cuarto como nerviosa por lo que escuchaba, la tome de la mano y ya eran las 12:00 Am de la noche como pude corrimos por los pasillos de la casa para llegar a la puerta, sentimos como si alguien nos siguiera y escuchábamos risas detrás de nosotros y palabras susurradas que decían; ¡¡Ayuda!! ¡¡Ayuda!!, salimos de la casa y casualmente estaban tomando unos panas en la esquina uno de ellos tenia carro le dijimos que nos llevara hasta la casa y le pagábamos algo.
Logramos llegar a la casa asustados y
nerviosos de ese momento feo que habíamos pasado. nos acostamos a dormir y no volvimos a saber de ellos hoy cumplimos 15 días de esa fea semana. extraña y que por poco nos mata de un susto.
Ese es el cuento hijo así como lo escuchas, fin de la historia..
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